A mi siempre me ha picado la curiosidad el tema de las artes marciales.Pensaba: "Que pasada,hacer una patada voladora y mandar a uno a cuenca.O saberte defender en cualquier momento...ser como un arma pero sin ser una herramienta".
Yo eso lo pensaba(bueno,y lo sigo pensando :D)cuando era pequeño.Entre unas cosas y otras pues nunca consegui cumplir ese sueño.Hara 6 meses mas o menos me dije que ya no soportaba mas,quería hacer un arte marcial fuera como fuera.No queria seguir retrasando un sueño,dandole importancia a otras cosas que no me hacian tan feliz.
Y comencé a buscar,incansable en guías,internet,preguntando a amiguetes.Buscaba un arte marcial imaginaria,tenia la idea de que existia la adecuada para cada tipo de persona y yo tenia bastante claro lo que queria.
Queria aprovechar estas hermosas piernas que la suerte me ha dado,hacer crecer mis reflejos y agilidad,tener una buena defensa.Primero pense en el taekwondo,con todas esas patadas y rodillazos parecia lo ideal.(menos mal que no me meti!).
Ya estaba bastante convencido cuando Navarro(pero que grande eres maricon)me comento de un gimnasio,cerquita de casa y con precios bastante hermosos.El hacia Ninjutsu,el arte de los ninja,esas misticas figuras,asesinos de tiempos remotos.
Bueno quien me conoce se imaginara mi reaccion,juntar en mi mente la idea de(barato+Letal+cerca de casa)y ya estaba vestido y todo,delante del gimnasio.
Pues asi fue,acudi a una clase de prueba(brutal!!!)y cuando sali ya me habia enamorado de aquello...
El maestro(bueno Sensei)Adolfo Pérez era tal y como deben ser los Sensei.Un hombre maduro,serio,con cierta elegancia serena en sus movimientos .Cada gesto parecia cargado de fuerza y control.Su metodo de enseñanza resulto ser muy interesante.
No se dedicó a soltarnos una perorata interminable y aburrida sobre el ninjutsu;tampoco nos enseñó el codigo moral del arte marcial que impartía;no hizo nada de aquello.
Nos trató como a uno más de sus alumnos,haciéndonos entrenar tan duro como ellos,sin concesiones a nuestra inexperiencia.Si ellos entrenaban la patada circular,nosotros tambien;si ellos realizaban una llave con otro compañero,nosotros lo mismito.
Aquel ideal de enseñanza era perfecto.el crecimiento y aprendizaje conseguido es mucho más rapido,y en consecuencia,la satisfaccion personal es notable.
Sali de aquel lugar ,sudado como el que más,con los músculos inflados por el esfuerzo.Pero ya tenía claro,cualquier duda anterior se habia esfumado en este primer contacto.Seria heredero de esta historia,la historia de los Ninja.
Carlos Macías Labrador - 5 Junio, 2007
ResponderEliminarCompartiremos ese legado, hermano. Un día nuestros cinturones serán negros y nuestros enemigos caerán como moscas.